¿De qué te sirve el poder si no es para servir?
¿De qué te sirve una eternidad de distracciones si te ahogas en un instante de silencio?
¿De qué te sirve farfullar excusas de perfección, si quien te ama de verdad quiere abrazar tus sombras?
¿De qué te sirve perseguir el éxito si en el camino te dejas el corazón, los valores o la alegría?
¿De qué te sirve ganarlo todo si en el camino te pierdes a ti mismo?
¿De qué te sirve rodearte de gente si luego no eres capaz de quedarte solo?
¿Y si lo esencial es visible a los ojos?
¿Y si una sola mirada pudiera cambiarlo todo?
¿Y si tuviéramos que reaprender a mirar?
¿Y si estás llamado a hacer cosas grandes?
¿Y si la vida se ganara en los pequeños detalles?
¿Y si todos los días diéramos las gracias nada más levantarnos?
¿Y si todos los días tuviéramos la oportunidad de empezar de nuevo?
¿Y si en vez de cuidarte tanto por fuera te cuidaras un poco más por dentro?
¿Y si el amor verdadero fuera para toda la vida?
¿Y si en lugar de lo bueno alguien te ha creado para lo mejor?
¿Y si hubiera que volver a las raíces?
¿Y si piensas menos en ti?
¿Y si te das un poco más?
¿Y si lo especial eres tú, y yo, tan vuelta sobre mí misma no me entero?
¿Y si lo especial es tener a alguien que te cuida desde arriba?
¿Y si lo especial fuese aprender a bailar con los problemas?
¿Y si lo especial fuera la profundidad de las lágrimas y la verdad de las risas?
¿Y si lo especial fuese una manera nueva de mirar a las personas de siempre?
¿Y si lo especial fuese encontrar las palabras pendientes, esas que llevan demasiado tiempo esperando ser dichas?
¿Y si volvemos a la esencia de todo?
¿Y si un ciego estuviera viendo la vida más que tú?
Por si acaso no vuelvo a pasar por aquí hasta dentro de mucho, querido lector, quiero que sea esto lo primero que leas al entrar en mi blog. El resto, es totalmente secundario.
Miss Thatcher

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